Cuando el clima se ensaña en mezquinar lluvia, la palabra riego suena a oasis en los oídos de los agricultores. A raíz de ello, todo lo que tenga que ver con llevar agua a los sedientos cultivos resulta más que bienvenido para los productores. En consecuencia, agudizan los sentidos para señalar a los Gobiernos medidas que estos pudieran tomar para menguar los efectos de la sequía.

En ese sentido, el ruralista Juan Casañas -diputado nacional, de la Unión Cívica Radical- fustigó al gobernador, José Alperovich. Según denunció, el mandatario está trabando créditos del Banco Mundial (BM), para obras de riego en Tucumán, que serían concedidos por medio del Programa de Servicios Agrícolas Provinciales (Prosap), dependiente del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación.

"La Provincia tiene tres proyectos de riego aprobados por el BM y por el Prosap, por un total de U$S 145 millones", indicó Casañas. Según precisó se trata de fondos para realizar obras que beneficiarán unas 2.000 hectáreas (has) en Choromoro, por un monto de U$S 60 millones; unas 2.500 has en El Tala (U$S 40 millones) y unas 3.500 has en la zona de Gastona/Medina (U$S 45 millones). "Hablamos de proyectos de riego que usan la pendiente -no gastan energía-, en una provincia donde se aprovecha sólo el 20% del agua de río, mientras el otro 80% se desperdicia", agregó.

El diputado explicó que estas obras favorecerían a un gran número de minifundistas. "Pero por no pagar el IVA, el gobernador deja que caigan esos créditos. El BM quiere desarrollar zonas de la provincia y Alperovich lo frena. Demuestra su incapacidad; no ve los beneficios que traerían esos fondos. Prefiere avalar la proliferación de callcenters y la privatización del casino", aseveró. Las críticas hacia el mandatario no se agotaron allí: "este sacha estadista se compara con CelestinoGelsi; pero él no habría dudado en conseguir los fondos que le corresponde poner Tucumán. Por eso Gelsi hizo obras de importancia; a Alperovich sólo le da la cabeza para cordones cuneta".

A criterio del ruralista, el pago del crédito no afectaría las finanzas públicas. "Obviamente esto hay que devolver; pero con la inflación del 25% que sufrimos, con los años de gracia y con la productividad que generaría, prácticamente es regalado", consideró.

Mesura

Desde la Nación refutaron al radical. El director del Prosap, el tucumano Jorge Neme, aclaró que los créditos no están aprobados definitivamente, aunque admitió que presentan un avance de entre el 80% y el 90% y que la Provincia tiene la última palabra. "Se trata de inversiones fuertes; hay una contraparte provincial del 25%; entonces, la provincia evalúa, según su situación financiera, la factibilidad de tomarlo. Muchas provincias están viendo si siguen adelante con los proyectos; porque en estos momentos, debido a la crisis económica, hay situaciones de hacienda complicadas. Y muchos prefieren priorizar los gastos corrientes, como el pago de salarios", puntualizó.

El funcionario nacional explicó, en caso de que Tucumán decida tomar los créditos, se firma un acuerdo con el ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Norberto Yauhar, para que se libere el 75% del capital, mientras se arma la unidad ejecutora y se llama a licitación.

Neme rechazó de plano que el Poder Ejecutivo provincial esté trabando los créditos: "actualmente se están terminando los últimos ajustes de los análisis de impacto ambiental, necesarios en caso de que quiera solicitarse este dinero". Asimismo, precisó que la Provincia puede tomar los créditos en forma independiente uno del otro: "tras evaluar la situación financiera, el gobernador puede decidir tomar uno o dos; y luego tomar los otros. Estos quedan en carpeta, no se pierden, y se los puede reactivar más adelante".